Hablar del error puede abarcar un sin fin de materias, no solo en fotografía. Digamos que es parte de la vida en cada cosa que hacemos. Pensar en los errores fotográficos  que cometemos e intentar solucionarlos motiva aún mas que si pensáramos que todo lo que uno hace es perfecto. De este mismo modo no me mantengo a juicio de ninguno que se disponga a leer, este apartado del blog o cualquier otro, porque seguramente ya me estaré equivocando en algo. No podría citar una lista de errores, ni aquellos básicos donde la composición queda minimizada a tal punto de que nuestras imágenes van por debajo de las amateurs. Menos aún tener certeza de todos ellos porque existen muchos estilos fotográficos donde los errores son evaluados de distintas maneras y porque uno mismo tiene algunos que enfrentar todavía. Éstas líneas espero que sirvan para recordar a quien quiere adentrarse en este mundillo que el mayor aporte para descubrir al menos esas reglas bastante comúnes serán a base de la famosa y productiva frase “ Prueba y Error “, tan similar a como funcionan los estudios de la ciencia que conocemos. Bajo este mismo concepto millones de personas de toda clase, ocupación, oficio y profesión han tenido los mejores resultados. Entonces bien, si estas decidido a comenzar con la fotografía estarás decidido de igual modo a cometer mas errores que aciertos. Con esto quiero decir que debes disfrutar del equivocarte para alcanzar tus objetivos. En la técnica es mínimo e indispensable esa prueba y ese error. La parte comercial y profesional de un fotógrafo esta también plagada de ellos. Muchas veces damos en la tecla, afortunadamente, pero es tan ridículo pensar que siempre será de ésta manera como que vamos a conseguir un trabajo excepcional a primera de cuentas, sin habernos equivocado antes. Me temo que no. A aquello le deberías sumar tu impronta, tu sello, pero ese estilo propio también ha de estar regido bajo esa frase antes mencionada, no lo dudes. Equivocáte!

📍Londres, 2012. Muestra del artista callejero Thierry Guetta, Mr BrainWash. Foto © Juan Baialardo

Como concejo de iniciación intenta tomar cuanta fotografía se te presente pero no dejes de mirar. Mirar no es lo mismo que ver. Ver vemos todos quienes tenemos el lujo de poseer visión pero mirar es observar con mejor detalle y apreciación, es sensibilidad. Esa escena deseosa de ser capturada la decidís vos. Intentálo de nuevo y compara, mejor dicho se un crítico incansable si es necesario. ¿ Cuanto te equivocaste para acertar, no ?. No hay otra, manejar la técnica, tu estilo y el comercio dependerá del entrenamiento, o sea del error. Participá de talleres, cursos on-line o bien asumí el compromiso de salir de vez en cuando con alguna cámara, sea cual sea, y cumplí con algunas metas, desafíos, experimentá lo que puedas y se consiente de tus debilidades para limpiarlas a futuro. ​​​​​​​
Cuando comencé con la fotografía afortunadamente lo hice con un equipo analógico. Digo afortunado porque creo que esa herramienta te enseña a ¨no malgastar la mirada¨. Me permitió concentrarme de mejor manera y así también por lógica abaratar algunos costos, del rollo de película principalmente. Y hoy, como parte de la era digital, a prolongar la vida útil de mis equipos. En cuanto a lo analógico es obvio que no podés ver los resultados en el acto, debes esperar el revelado del laboratorio como parte del proceso práctico. O sea, pensar antes de disparar debe ser siempre la mejor opción, vos que pensas?. Por aquel entonces, una vez obtenidas las tiras de fotos, me sentaba en casa a mirar los resultados y los pegaba en una carpeta, armando una especie de bitácora fotográfico donde descartaba las fotos consideradas como errores para, tal vez, no volver a caer en ellos. Esto es sólo un ejemplo de una modalidad de estudio para ir mejorando. Hoy día podes armar carpetas en la computadora con fecha y bien ordenadas permitiendo también mejorar tu edición y tu archivo (en un futuro vas a necesitar una foto que tomaste diez años antes, como las vas a ubicar de otra manera? ). Ojo, todo este ¨rollo¨ no es de un tipo experimentado. También voy camino a ser mejor cometiendo errores, con la honradez de que algunos ya han desaparecido. Por otra parte y de manera inevitable caerás en errores infinitas veces, aunque los tengas superados, por tu entorno y para quien trabajas. Ellos imaginan un resultado impecable sin antes haber visto o probado que es un error. Que no sirve, al menos de un modo estéticamente profesional. Digamos que depende de la etapa en la que te encuentres. VOS  vas a saber si una foto está o no en condiciones de ser tomada, ELLOS jamás! En este caso trata de que escuchen tu valiosa opinión 
Si puedo aconsejarte un ejercicio muy práctico para que empieces a equivocarte o que lo sigas haciendo y además puedas comprobar vos mismo que el resultado final también se basa en errores cometidos. Si es que aún no te pasó.

Foto © Juanma Baialardo

Probá y equivocate eligiendo un color. Por ejemplo el rojo. Salís a la calle y usas esa clave para fotografiar. Sin borrar nada de la tarjeta, por supuesto. O bien de la memoria de tu smartphone. Todas aquellas escenas donde observes que predomina el color rojo serán tu objetivo y si pones tu ¨sensibilidad¨, mejor. Una vez que te dispongas a editar (seleccionar) descartas las fotos consideradas como erróneas. Me refiero a encuadres pobres, malas exposiciones, las que estan movidas, fuera de foco o las que carecen de significado alguno. Esas donde el objeto esta a 20 km de distancia, por así decir, tampoco sirven. Descarta aquello que vulgar y objetivamente se conoce como una foto común y corriente. Existen algunas reglas básicas de composición, las cuales de alguna manera el ojo las acepta como aciertos,  por ejemplo la llamada ¨ regla de los tercios ¨ ( investigá y empezá por allí ). También sabemos que existen programas de retoque que nos ayudan a “ mejorar”  nuestras imágenes pero adelantarte a eso, mejorar tus composiciones con antelación tambien te harán ahorrar tiempo en su procesamiento. Bueno hay que tener también el entrenamiento para una buena edición o un buen retoque, cual es muy importante, pero también lo vas a lograr equivocándote. Por mi parte sigo aprendiendo, obvio. Volviendo al ejercicio práctico. El resultado final consiste en armar una historia gráfica de al menos 5 fotos donde no se repitan ni encuadres, ni planos focales, ni distancias y/o composiciónes similares. Hilás una historia. Vas a ver el buen resultado que lograste en base a equivocarte muchas más veces de las que has acertado. 
“ Una persona que nunca cometió un error, nunca intentó nada nuevo ” Albert Einstein
Juan Baialardo 👨🏻‍💻 © 2018
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