Es difícil. Cuánto nos cuesta trabajar de fotógrafos, qué condiciones, afrontar la actualización y la compra de los equipos y tecnonología en moneda extranjera. Cómo nos cuesta capacitarnos en nuestras ciudades o viajar para adquirir mas conocimiento, online es costoso también. Necesitamos hacerlo para trasladar esos conocimientos a nuestro trabajo como creativos y constructores de imágenes. De hecho, es algo que particularmente va a beneficiar a quien requiera de nuestros servicios. La experiencia que conseguís con el tiempo también posee un valor increíble, ¿ no te parece?.  Es mucho tiempo utilizado y eso vale mucho más que el dinero. ¿ Somos o no dueños de nuestro propio tiempo ? Si. Rotundo e indiscutiblemente si. Bueno tal vez, no para todos. A pesar de éstas y cientos de cosas más que parecen obvias, personas y organizaciones que precisan de nosotros aún no suelen comprender. La experiencia y las capacidades creativas que desarrollamos con el tiempo sumados los productos e insumos que se necesitan para llevar a acabo ciertas tareas, algunas dichas líneas arriba, tienen consigo mismas el valor equivalente en dinero y no sólo el de una palmada en la espalda. Hay demasiados conceptos erróneos del oficio. Hay uno básico que he escuchado cientos de veces que dice que desde que desapareció el rollo de película hacer fotos es gratis ósea, mientras más capacidad tengas en la memoria mas fotos podes donar. O que quien vive de la fotografía, la disfruta y puede hacerlo con un mínimo de remuneración. Por favor, abrid los ojos. Las cámaras digitales cuestan mucho dinero y tienen una vida útil, ni dos ni tres. La memoria es desechable. En resumen, capacitarse cuesta, también la inversión, costear equipamiento mucho más y el tiempo supera todo lo anterior. Podría ser que no siempre utilices un gran equipo, tal vez lo resuelvas con un buen smartphone y entonces es ahí cuando, sin duda, vale mas tu ojo que ¨saber usar ¨ una cámara profesional.

Formaría parte de la nota mientras transcurría el mundial de Rusia 2018.  Foto © Juanma Baialardo 

Quiero ejemplificar, en base a una experiencia personal muy reciente de entre muchísimas vividas, a un modelo de persona que no valora tu trabajo. Quisiera dar conciencia, a los nuevos y los no tan nuevos, de que si queremos apostar al rubro tenemos que empezar por poner nuestras propias condiciones y no dejarse llevar sólo por la de los demás.
Mediados del año 2018. En busca de oportunidades laborales un amigo periodista, gran persona y laburante, me comenta que en la ciudad de Rosario están por lanzar una revista en formato Digital. Ya no recuerdo el nombre del proyecto o básicamente no quiero aludir a él. Volviendo a la anécdota, él fue contratado para hacer entrevistas y crónicas desde la ciudad de Santa Fe que serían publicadas en éste supuesto medio rosarino. Obviamente y como corresponde la historia debía ir acompañada de imágenes. Entonces me sumé. La idea de un reportaje o de una sola foto se podía evaluar despues de acuerdo a la necesidad y al estilo de la crónica. Para que sepas no importa la cantidad de fotos que se publiquen asi sea una sola te lleva el mismo tiempo que si fuese un reportaje de 10 o 20 porque vas a intentar hacer lo mejor posible para contar la historia y si ademas tenés que resumirlo en una sola, mayor dificultad. Ahora bien, apasionado con el tema y la idea consagre mucho tiempo pensando en cómo lo podría resolver. Me dispuse a estudiar su texto, otros medios, dediqué mucho a la producción y a la post-producción. Estuvo en principio la posibilidad de generar más contenido en otro sitio algún que otro fin de semana. No era nada alocado ni extremadamente difícil para mi, porque tenía la experiencia para resolverlo, ¿ Pero acaso no cuenta esa experiencia? Lleve además conmigo el equipo valuado, entre lentes y cuerpo, en unos USD 5500, un detalle no menor. Pueden sufrir golpes, ser sustraídos y si o si sufren su desgaste. Pero bueno es parte de lo que tenes que considerar al realizar tus labores. Entonces bien, Ocupé horas! Me dispuse al día siguiente a compartirlo con mi compañero. Hablamos por teléfono, charlamos ratos sobre el tema cómo se podría resolver, etc. Gastos, tiempo ( casi 3 jornadas ), experiencia, inversiones. Hay otro detalle que no puedo dejar de obviar. Si bien hasta el momento el trabajo sería pago, lógicamente, el precio lo había puesto él ( quien nos contrató ). Ésto quiere decir ni mas ni menos que debes ajustarte a su bolsillo y acompañarlo en sus nuevos sueños a cuesta de valorar muy poco los tuyos. Es muy sabido que quien dirige esta clase de medios piensa en que a nosotros nos gusta figurar con los créditos y que con eso es suficiente, nos da ¨chapa¨. Aceptar esas condiciones es el error numero uno. Volviéndo a la experiencia de falsas expectativas nos fue aún peor a medida que transcurría el tiempo. El director de éste supuesto y serio proyecto, un reconocido periodista rosarino, que ha escrito incluso un libro muy famoso, nos notifica tardíamente que la nota no será publicada. El nuevo medio digital no se encontraba en condiciones económicas para realizar su lanzamiento y no sólo eso. Aquel precio que él le puso a nuestro trabajo ni siquiera iba a ser retribuido. Por el fracaso de algunos, la pereza de otros ni mi compañero ni yo cobramos un centavo. ¿ Se entiende? Yo no! Recurro a la analogía, tal vez me ayuda. Hagamos de cuenta que vamos a la panadería del barrio y pido un Kilo de pan. Me lo llevo sin pagar y le recuerdo al empleado o al dueño del comercio que se lo voy a pagar al precio que yo le ponga sólo si decido comerlo. Si queda en casa y nadie lo come no es mi problema, no lo va a cobrar. Malgastar tiempo y fotogramas en aquello en vez de invertirlo en tus proyectos, no debe ser una buena determinación. 

Foto © Juanma Baialardo 2018.

Teniendo en cuenta este tipo de circunstancias lo mejor que podemos hacer es trabajar en base a un contrato legal. Describiendo las clausulas correspondientes para el benficio de uno y del otro. No existe un intercambio comercial si ambas partes no son beneficiadas. Ese es un buen trato. Uno que les convenga a los dos. Pero mientras tanto no podamos comenzar a usar esas herramientas lo único que podemos hacer es mantenernos lejos este tipo de situaciones. Si no aceptan nuestra propuesta, alguien más va a estar dispuesto a hacerlo. A mi, por desgracia, me llevó años entenderlo y aún tengo que lidiar con muchas personas confundidas con el tema o que tal vez le regalan el pan y por eso no comprenden la seriedad del asunto. Con respecto al famoso periodísta aún tengo intenciones de leer su libro.  Pero hasta que no consiga una copia pirata no lo voy a hacer, puesto que la necesidad de pagarle con la misma moneda, ósea con ninguna, es parte del plan. No hablo en serio. Siempre pago mis libros, siempre pago el pan. Porque valoro el trabajo de los demás. Nosotros mismos a veces nos desvalorizamos. Solemos bajar los presupuestos para ser contratados o reconocidos e incluso regalamos nuestro esfuerzo por el solo de hecho de figurar en una pagina o en un cv. Pero si todos nos ponemos a hacer este “ trabajo “ nunca vamos a poder crecer y hacer valer simplemente lo que de valor tiene en si mismo. Sea de la rama que sea. Necesitamos equipos, capacitarnos, experimentar, incrementar nuestra capacidad creativa, no dejar de contribuir con los impuestos y obligaciones.  Mejorar. Por ende logremos que todo el esfuerzo realizado en el trabajo sea reconocido, no sólo con una palmada y un gracias sino también, con buenas intenciones de ser remunerados. 

Juan Baialardo 👨🏻‍💻 © 2019


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